Ayer comencé a sentir olores raros. Después de limpiar todo, después de bañarme, después de desodorizar el dpto, ese extraño aroma me seguía acechando. Comencé a pensar que estaba teniendo alucinaciones olfativas. Luego me tranquilizó la idea de que simplemente podría ser una parte de mi personalidad que había muerto y se estaba echando a perder. O a lo mejor fue algo que cayó atrás de la heladera y se está pudriendo nomás...
Porque un mal hábito nunca muere solo; hay que matarlo. Y todavía no me tomé esa molestia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario