sábado, 26 de noviembre de 2011

LO IMAGINARIO

Durante mi infancia supe tener, según me dicen, un amigo imaginario. Yo no tengo recuerdo de haber poseído tal cosa, así que ahora me queda la duda de si yo lo estaba imaginando a él, o si era él quien me imaginaba a mí. 
Tal vez este es el lugar al que venimos a parar los amigos imaginarios en los cuales ya nadie piensa.
Puede que ese que nos pensaba fuera simplemente un niño solitario y nosotros, sin recordarlo, no muy equivocadamente le atribuimos el carácter creador al que denominamos Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario